miércoles, 2 de enero de 2013

Tema No. 19 Conocimientos de la lengua: El enunciado, la oración, la proposición, la frase


TEMA No. 19
ESTRUCTURA DE LA LENGUA
CONOCIMIENTOS DE LA LENGUA: EL ENUNCIADO, LA ORACIÓN,
LA PROPOSICIÓN, LA FRASE

INDICADOR DE LOGRO: redacta textos variados utilizando enunciados, oraciones, proposiciones y frases.


ENUNCIADO
Llamamos enunciado a cada secuencia delimitada entre dos silencios, marcada por una determinada curva entonativa, y que constituye un mensaje que ofrece sentido completo en una situación dada. El enunciado es, por tanto, una unidad mínima de comunicación.
Los enunciados están constituidos de manera diversa, según las palabras que lo forman y las relaciones que se establecen entre ellas.

ORACIÓN
Llamamos oración a un tipo particular de enunciados caracterizado por la presencia de una forma verbal:
  • Si el verbo establece con el sujeto una relación predicativa basada en la concordancia de persona y número, se trata de una oración personal.
  • Si la relación predicativa no es posible, la oración es impersonal.
En la escritura, una oración se reconoce porque comienza con grafía inicial mayúscula y termina con un punto.
La oración es una unidad:
  1. semántica, con sentido completo en sí misma;
  2. fonética, con pausas orales delimitadas y marcadas; y
  3. sintácticamente independiente.
Cuando una oración incluye una o más proposiciones pasa a ser compuesta. Si no es así, se trata de una oración simple.


ORACIÓN Y PROPOSICIÓN
La proposición es un sintagma más reducido que la oración. Y por lo tanto, cualquiera que sea su estructura, estará siempre incluida en la oración.
Tanto la oración como la proposición son unidades semánticas, sintácticas y fonéticas. La diferencia estriba en que la proposición es una unidad menor y formante de la oración compuesta, ya sea por coordinación o por subordinación.
Por lo tanto, la proposición es también una unidad:
  1. semántica, sin sentido completo en sí misma o si lo tiene, por ser un miembro de la oración a que pertenece, será un sentido más restringido;
  2. fonética, sin pausas tan delimitadas, marcadas gráficamente por la coma o el punto y coma; y
  3. sintáctica, con enlaces gramaticales que la hacen dependiente de una oración principal o la relacionan con otra u otras proposiciones.
EJEMPLOS DE ORACIÓN Y PROPOSICIÓN
Oración simple: El niño dormía en su cuna. Es una oración simple porque no incluye ninguna proposición.
Oración compuesta (por una proposición subordinada): La madre creyó que el niño dormía en su cuna. Oración compuesta en donde encontramos una proposición subordinada: que el niño dormía en su cuna. El sujeto de la oración es La madre y el predicado es creyó que el niño dormía en su cunaEl niño es el sujeto de la proposición y dormía en su cuna es el predicado de la proposición.
Oración compuesta (por dos proposiciones coordinadas): Yo friego los platos y tú barres el salón. La oración se divide en dos proposiciones que se sitúan al mismo nivel (P1: Yo friego los platos. P2: Tú barres el salón.) y que, por separado, funcionan como dos oraciones simples. Cada una posee su propio sujeto y predicado. La oración por consiguiente compuesta, no tiene sujeto ni predicado: es la suma de ambas.

FRASE
Sin embargo, en el discurso, los enunciados no se presentan siempre bajo la forma oracional. Cuando los enunciados carecen de una forma verbal personal se denominan frases.
Las frases pueden estar formadas por una sola palabra (Gracias) o cualquier sintagma a excepción del verbal (Lejos de aquí) hasta por construcciones un poco más complejas (Perro ladrador, poco mordedor Al mal tiempo, buena cara).

Actividad sugerida: desarrolla el siguiente taller formativo.

TALLER FORMATIVO
  • Diga de qué tipo es cada uno de estos enunciados. En el caso de las oraciones, explique también a qué clase pertenecen. Razone sus respuestas.
  1. Me da igual.
  2. Han tocado el timbre.
  3. Eres un tipo simpático.
  4. Jamás.
  5. La paz se firmará en la reunión de la próxima semana.
  6. Tener hijos para esto.
  7. Alberto y Luisa ya han vuelto del viaje.
  8. Muy bonito.
  9. Se ven las estrellas desde aquí.
  10. ¡Fuera de mi casa!
  11. La policía cree que todos los rehenes están vivos.
  12. Anoche hubo una lluvia de estrellas.
  13. En Abril, lluvias mil.
  14. De tal palo, tal astilla.
  15. ¡Cuánta miseria!
  16. Mi hermano ya es mayor de edad, pero mis padres no lo dejan salir hasta tarde.
  17. ¡Hasta mañana!
  18. Lloverá pronto.
  19. Nunca más.
  20. Mi novia prefiere que me compre esta camisa.
  • Separe las oraciones y proposiciones de este texto. Indique si las oraciones son simples, cuando no comprenden ninguna proposición, o compuestas, cuando tienen una o más.
“Había sido seducida por Ibrahim Nasar en la plenitud de la adolescencia. La había amado en secreto varios años en los establos de la hacienda, y la llevó a servir a su casa cuando se le acabó el afecto. Divina Flor, que era hija de un marido más reciente, se sabía destina a la cama furtiva de Santiago Nasar, y esa idea le causaba una ansiedad prematura. «No ha vuelto a nacer otro hombre como ese», me dijo, gorda y mustia, y rodeada por los hijos de otros amores. «Era idéntico a su padre», le replicó Victoria Guzmán. «Un mierda». Pero no pudo eludir una ráfaga de espanto al recordar el horror de Santiago Nasar cuando ella arrancó de cuajo las entrañas de un conejo y les tiró a los perros el tripajo humeante.”
Fragmento (Crónica de una muerte anunciada). Gabriel García Márquez.[1]


[1] http://lalenguamola.wordpress.com/2011/08/16/el-enunciado-la-oracion-la-proposicion-y-la-frase/

Tema No. 18 Léxico - Diccionario y correctores ortográficos en los procesadores de textos, significados de las Palabras


TEMA No. 18
LÉXICO -  DICCIONARIO Y CORRECTORES ORTOGRÁFICOS EN LOS PROCESADORES DE TEXTOS, SIGNIFICADOS DE LAS PALABRAS

INDICADOR DE LOGRO: revisa textos variados utilizando los diccionarios y correctores ortográficos de los procesadores de textos.

Los procesadores de textos son un conjunto de programas que permiten, como funciones básicas, crear, corregir, modificar, manipular, almacenar e imprimir textos en formato digital. El dominio de esta herramienta posibilita el desarrollo de las distintas fases de la creación de un texto, minimiza el tiempo empleado en su confección y permite mejorar su calidad de manera rápida y eficaz, sin necesidad de un consumo excesivo de materiales y energía física.
El uso de los correctores ortográficos y gramaticales es debatido. Su uso para contrarrestar las limitaciones ortográficas reporta muchos beneficios, pero también, cada docente debe decidir su uso o no, de acuerdo con lo que juzgue conveniente.
Los correctores ortográficos disfrazan una serie de limitaciones que, a su vez, devienen insuficiencias didácticas que no los hacen aptos para potenciar el aprendizaje de la Ortografía, a pesar de que existe la tendencia a considerar que si el corrector ortográfico no señala ningún error, es porque no lo hay y, con frecuencia, se da por terminado un documento de texto plagado de faltas ortográficas, con la certeza de que no las tiene.
En este sentido, el Dr. C. Danilo Quiñones ha planteado: "(…) no se pueden perder de vista las tendencias a sobredimensionar la tecnología por parte de algunos alumnos y maestros más jóvenes, lo que puede tornarse nocivo para la socialización del aprendizaje en los diferentes grupos, ya que algunos alumnos, pueden llegar a pensar que en la interacción directa con la computadora y otras fuentes, estaría la solución de sus problemas de aprendizaje, minimizando la acción orientadora del maestro y la ayuda que otro de sus compañeros le pueda brindar".
Independientemente de que unos correctores ortográficos superen a otros en determinados aspectos, de manera general todos operan de la misma manera sobre una base de datos que llevan incorporada y que incluye algunas normas ortográficas, un banco de palabras que pueden ser superiores o inferiores en cantidad y un diccionario de sinónimos.
Pero, realmente ¿Hasta dónde nos puede ayudar el empleo de los correctores ortográficos?
A continuación se explica, teniendo en cuenta diferentes niveles de análisis de la lengua, hasta dónde llega la ayuda y comienzan las limitaciones de los correctores ortográficos.
Ortográficamente, el aporte más notable es el corrector de palabras.
 El software contiene diccionarios (en varios idiomas) con amplios vocabularios que pueden emplearse en forma automática para revisar cualquier texto escrito en la computadora y corregir los errores tipográficos, ortográficos y de acentuación, etc. que subraya con una línea de color rojo. El verificador de ortografía es rápido y minucioso. Con frecuencia, reconoce errores que de otra manera deberíamos buscar personalmente. Localiza palabras mal escritas y otras que no están en el diccionario.
La computadora señala el error para llamar la atención del usuario sobre este; al hacer clic derecho, aparecerá un menú contextual que ofrecerá diferentes opciones. Pero es ahí donde comienzan las limitaciones si los conocimientos ortográficos del usuario son restringidos, pues de su selección dependerá la solución de la incógnita.
  • La opción Agregar al diccionario permite incorporar términos que no estén incluidos en la base de datos, pero esto tiene el inconveniente de que, si no se obra con sumo cuidado, sean incorporadas palabras con errores que el ordenador asimila y luego no son señaladas para su corrección.
  • Otra limitante tiene lugar con el empleo de palabras homófonas (igual sonido y escritura diferente). En este caso, por aparecer todas en el banco de palabras, no son destacadas en caso de emplearlas incorrectamente y por tanto los errores pasan inadvertidos para el ordenador y para el usuario que no tenga pleno dominio de su lengua materna. Ej. Todos en la caza estaban preocupados.
  • Otras faltas que el corrector no detecta son, por ejemplo, los acentos diacríticos y los parónimos (palabras semejantes, por su etimología, por su forma o sonido)
Ej. Al preguntarle si vendría, me contesto que .
Deben absorber a los inocentes (por absolver)
  • Un caso muy singular es el uso obligatorio de letra inicial mayúscula inmediatamente después del punto y seguido. Teniendo en cuenta que existen las abreviaturas a las que por regla se les debe colocar punto, debemos tener presente que no necesariamente la palabra siguiente precisa de la mayúscula, por lo que esto no siempre es aplicable. Ej. Ud. ha llegado al lugar de sus sueños.
  • Algo similar ocurre con los textos escritos en versos. Cada vez que se comience a escribir en una nueva línea, aparecerá mayúscula de manera automática y es de todos sabido que no todos los versos de una estrofa o poema deben comenzar necesariamente con mayúscula, a no ser que por regla sea obligatorio o, como José Martí en sus Versos sencillos, por una cuestión de estilo.
En el nivel sintáctico o gramatical, los procesadores de texto más avanzados incluyen también verificadores de sintaxis y de estilo. Estas herramientas aún son poco prácticas y de uso complicado porque requieren de un dominio muy profundo de la lengua. Quizás, en la próxima década asistamos a grandes progresos debido a la aplicación de la inteligencia artificial a grandes bases de datos lingüísticos.
En estos momentos son muy limitadas las posibilidades de ayuda que puede ofrecernos el corrector desde el punto de vista gramatical, pues no siempre detecta los errores de concordancia, fundamentalmente entre sujeto-verbo y entre sustantivo-adjetivo, además de otras incorrecciones relacionadas con la redacción y el uso de los signos de puntuación.
En cuanto a la puntuación del texto, sólo son detectados los errores cuando el signo en cuestión es separado de la palabra que le antecede y unido a la que le continúa. También cuando se omiten por completo y, por tanto, la oración se hace demasiado extensa lo que la hace confusa y dificulta su comprensión. Pero, una vez colocados, no es posible determinar si están utilizados obedeciendo o no a alguna regla específica. Esto depende del conocimiento y estilo de redacción del usuario.
En cuanto al nivel semántico, debemos considerar que la computadora no "interpreta" lo que el usuario escribe en ella. Para la máquina todo se traduce a listas de ceros y unos. Una palabra o una frase, en cambio, tienen correspondencias y acepciones que en ocasiones están muy lejos de ser particulares o explícitas. Por tanto, para detectar las palabras erróneas los correctores comprueban si las palabras de nuestro documento se encuentran en el diccionario que lleva asociado, junto con algunas reglas gramaticales. Por el momento, no puede discernir el significado de las palabras en cada circunstancia, o sea, podemos escribir una oración completa sin sentido, que si cada palabra está bien escrita, para ella no tendrá ningún problema.
Por ejemplo:
Tu ortografía puede colocarte en la cima de la expresión escrita.
Tu ortografía puede colocarte en la sima de la expresión escrita.
Si se conoce el significado de estos homófonos, no es difícil percatarse de la oposición de sentido que tiene lugar entre ellos, pues se trata de expresiones totalmente opuestas. En este caso es el hablante quien, a partir de un contexto determinado, podrá determinar cuál es el término que necesita para expresar su intención.
Una de las potencialidades de los procesadores de textos que pueden aliviar este engorroso proceso es, precisamente, el diccionario de sinónimos, el cual permite añadir precisión y variedad a los escritos pues ofrece alternativas para palabras que eligió en el documento borrador, pero con las que no está satisfecho. También puede buscar palabras que emanen de los sinónimos que sugiere este diccionario. Si se amplía la búsqueda, hay más posibilidades de acercarse al significado exacto que se está buscando. Pero corresponde únicamente al usuario la selección correcta de aquel que se adecue al contexto en que será utilizado.[1]

Manual para el uso del corrector de ortografía y sinónimos del procesador de textos
El procedimiento para editar un texto usando el diccionario de sinónimos es el siguiente:
  • Abre el archivo que contiene tu texto. Coloca el cursor sobre la palabra que quieras sustituir con un sinónimo. Haz clic en el botón derecho del ratón. Aparece el menú contextual.

  • Elige la opción Sinónimos. De la lista que aparecerá, haz clic sobre la que consideres más apropiada.

  • Guarda tu archivo al terminar de revisar tu escrito. Haz clic en el menú Archivo, selecciona Guardar [Ctrl+G] o haz clic en el icono Guardar   de la barra de herramientas Estándar.
El procedimiento para revisar la ortografía es el siguiente:
  • Ve al inicio de tu escrito. Oprime las teclas Ctrl+Inicio.

  • Selecciona el menú Herramientas y elige la opción Ortografía y gramática. Se abre una ventana con dos áreas de texto: una con el encabezado “No se encontró:” que contiene un fragmento del texto donde aparece una palabra resaltada; indica  que el procesador de textos no la encontró en su diccionario y sugiere cambiarla; el área con el encabezado “Sugerencias:”, contiene las palabras que el programa propone para hacer el cambio.

  • Toma en cuenta las siguientes consideraciones:
  • Si no deseas cambiar la palabra porque estás seguro de que su escritura es correcta, haz clic en el botón Omitir una vez. La palabra quedará igual sólo en esta ocasión y la próxima vez que aparezca el procesador volverá a sugerir cambiarla.
  • Si deseas que la palabra quede tal como está escrita en todo el texto, haz clic en Omitir todas.
  • Si deseas cambiar la palabra por alguna de las que aparecen en el área de Sugerencias, selecciona la que consideres adecuada y luego haz clic en el botón Cambiar. La palabra será sustituida y el programa pasará a la siguiente palabra no encontrada.
  • Si deseas cambiar la palabra y la ventana de Sugerencias aparece vacía o no contiene una palabra adecuada, en el área “No se encontró:” señala la palabra resaltada, haz los cambios que consideres necesarios y luego señala el botón Cambiar. El programa aplicará los cambios y pasará a la siguiente palabra no encontrada.

Repite el procedimiento hasta que el programa te indique que ha finalizado la revisión  ortográfica y gramatical.

Al terminar la revisión guarda los cambios que has hecho en el archivo.

¿Es todo?  
  • Considera las recomendaciones que te indicó el profesor para hacer las correcciones a tu texto.

  • Si tienes dudas de los procedimientos a seguir, consulta los tutoriales.
Si lo deseas, imprime tu texto. Haz clic en el menú Archivo, selecciona Imprimir… , y elige el botón Aceptar [Ctrl+P] o haz clic en el icono Imprimir   de la barra de herramientas Estándar.[2]

Actividad sugerida: introduce un texto en el procesador de textos y corrige la Gramática y la Ortografía.


[1] http://www.monografias.com/trabajos91/a-correcta-ortografia-o-correctores-ortograficos/a-correcta-ortografia-o-correctores-ortograficos.shtml
[2]http://lite.org.mx/repositorio/portafolios/TS/2_segundo/2_Espanol/2e_b01_a00_p01_aulademedios/index.html

Tema No. 17 Signos de puntuación en diversos textos


TEMA No. 17
SIGNOS DE PUNTUACIÓN EN DIVERSOS TEXTOS

INDICADOR DE LOGRO: redacta textos variados utilizando correctamente los signos de puntuación.

El punto
El punto (.) es el signo de puntuación que se coloca al final de los enunciados y las oraciones gramaticales en el español, además en la mayoría de los lenguajes con el alfabeto latino. Se escriben sin dejar espacio de separación con el carácter que precede, pero dejando un espacio con el carácter que sigue a continuación, a no ser que dicho carácter sea de cierre. Existen tres clases de punto: el punto y seguido, el punto y aparte y el punto final.

·         Punto y seguido. Separa enunciados dentro de un párrafo. Quiere decir que se continúa escribiendo a continuación del punto; la primera letra escrita en este caso irá en mayúscula. Por ejemplo: «Historia de España. El descubrimiento de América». Se denomina punto y seguido, nombre más lógico y recomendable que el también usual de punto seguido.

·         Punto y aparte. Separa dos párrafos de contenido diferente dentro del texto. A continuación hay que comenzar a escribir en línea distinta. Para seguir las normas se debe colocar sangría a la primera línea de texto del nuevo párrafo. Se denomina punto y aparte, aunque en algunas zonas de América se dice punto aparte.

·         Punto final. Siempre se coloca al final, cerrando un texto o enunciado. No es correcta la denominación punto y final, creada por analogía de las correctas punto y seguido y punto y aparte.

También se usa el punto para indicar que la palabra anterior es una abreviatura. En este caso se escribe la abreviatura seguida del punto y se continúa escribiendo de forma usual. Esta última clase de punto no se aplica en determinadas abreviaturas como puntos cardinalesacrónimos o medidas, que se consideran símbolos.

La coma
La coma (,) es un signo de puntuación que señala una breve pausa dentro del enunciado. Se emplea para separar los miembros análogos de una enumeración o serie, ya sean palabras o frases, salvo los que vengan precedidos por alguna de las conjunciones ye, ou o ni. Por ejemplo:
María volvió a casa, hizo los deberes, cenó y se fue a la cama. —Mi casa tiene muebles, mesas y cuatro camas.
Hay tendencias que admiten su uso para separar dos miembros independientes de una oración, haya o no conjunción entre ellos, siempre y cuando sean realmente independientes; pues, si no, estaríamos en el caso anterior:
Los soldados saludaban, la gente aplaudía y los niños no paraban de cantar.
También se utiliza para delimitar o aislar una aclaración o inciso (palabras u oraciones incidentales):
Nacho, mi primo, acaba de conseguir su primer empleo.
Las locuciones conjuntivas o adverbiales, sea cual sea su posición, van precedidas y seguidas de coma, tales como: en efecto, es decir, en fin, por consiguiente.
Indicar que una o varias palabras han sido suprimidas por razones gramaticales o de estilo (asíndetonelipsis).

Este signo de puntuación (:) representa una pausa mayor que la de la coma y menor que la del punto. Detiene el discurso para llamar la atención sobre lo que sigue, que siempre está en estrecha relación con el texto precedente.3 Un uso importante y frecuente de este signo es introducir citas textuales (uso que a veces se le atribuye incorrectamente a la coma).

El punto y coma (;) es un signo de puntuación; gramaticalmente, se utiliza para unir dos oraciones relacionadas en una sola frase (yuxtaposición):
María estaba apenada por el examen. + María tendrá que estudiar más. = María estaba apenada por el examen; tendrá que estudiar más. —Está lloviendo mucho. + No podremos ir caminando. = Está lloviendo mucho; no podremos ir caminando.
Generalmente se puede sustituir por construcciones del tipo:
María estaba apenada por el examen y tendrá que estudiar más. —No podremos ir caminando porque está lloviendo mucho.
También sirve para separar los elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones que incluyen comas:
Había que estar en contacto con la naturaleza; dejar entrar el cielo, el mar y el viento; dormir sobre tablones, sobre el suelo; sentarse en sillas medio rotas.
Además, se usa delante de las conjunciones o locuciones como pero, más, aunque, sin embargo, por tanto y por consiguiente cuando los períodos tienen cierta longitud:
Creemos en la creatividad y la ruptura de los opresores cánones antiguos como medio de vida; no obstante, somos conscientes de que es necesario mantener un mínimo de tradición en nuestros trabajos.

Las comillas (« », “ ”, ‘ ’) son signos de puntuación que se ponen al principio y al final de las frases, palabras escritas como citas, ejemplos, de aquellas que se quiere destacar, ya sea por importancia que le dé el autor o por su carácter irónico, vulgar o extranjero e impropio de la lengua que se está usando. A pesar de que está verdaderamente extendido el uso de las comillas inglesas (“ ”) es preferible emplear antes las angulares o españolas (« ») y reservar aquéllas, y finalmente las simples (‘ ’), para cuando deban entrecomillarse partes de un texto ya entrecomillado. Se utilizan, por ejemplo:
  1. Para citar textualmente algo: p. ej., «Me dijo que “supuestamente llegaría hoy”».
  2. Para señalar palabras usadas en un sentido distinto del normal, con el fin de indicar que se han seleccionado intencionalmente y no por error.
  3. Para indicar la intención irónica o sarcástica del empleo de una palabra.
  4. Para indicar algo sobre una palabra o expresión.
  5. Para presentar el significado de una palabra o expresión.
  6. Para destacar que una palabra o expresión es extranjera, se trata de un apodo o de un seudónimo.
En español se utilizan tres tipos de comillas:
  1. Comillas castellanas, latinas, españolas, angulares dobles o guillemot (« »).
  2. Comillas dobles o inglesas (“ ”).
  3. Comillas simples (‘ ’).
Asimismo, se distingue entre comillas de apertura («, “, ‘) y comillas de cierre (», ”, ’).
Cada uno de estos signos tiene su propio uso. Como norma general, como primera opción se utilizan las comillas angulares. Si dentro de lo ya entrecomillado apareciera una segunda cita, se utilizarían otras comillas, siendo preferibles las inglesas, para dejar como recurso final las simples. Lo más frecuente es entrecomillar, desde fuera hacia dentro, en el orden siguiente: «...“...‘...’...”...»
Las comillas simples se utilizan para marcar ejemplos en casos en que no resulta apropiado el uso de la cursiva. También se prefiere su uso para presentar el significado de una palabra:
«—El autor dijo: “Las comillas ('signos de puntuación utilizados para demarcar niveles distintos en una oración') se usan profusamente en mi obra”.»
Dice la norma que los signos de puntuación de una oración que contiene un texto entrecomillado deben colocarse después de las comillas de cierre, excepto cuando ese texto no pertenezca a ninguna otra oración, es decir, cuando la frase u oración entrecomillada sea individual.
En español no se deja espacio alguno entre las comillas y su contenido. Cada idioma tiene sus propias normas de aplicación de las comillas.

Los paréntesis (en singular paréntesis) son signos de puntuación. Se usan en pares para separar o intercalar un texto dentro de otro o para hacer una aclaración. Los distintos tipos son:
  • Los paréntesis propiamente dichos ( ).
  • Los corchetes [ ].
  • Las llaves '{ }'.
Para distinguir ambos paréntesis se usa decir:
  • Paréntesis que abre o paréntesis izquierdo al símbolo (.
  • Paréntesis que cierra o paréntesis derecho al símbolo ).
Igual que las comillas, cuando se han de emplear varias veces en un mismo fragmento se utilizan de la siguiente manera: (...[...{...}...]...)

El signo de interrogación (¿?) es un signo de puntuación que denota una pregunta. Su origen se encuentra en el latín. La palabra «cuestión» viene del latín questio, o 'pregunta', abreviado como «Qo». Esta abreviación se transformó en el signo de interrogación.
En la mayoría de los idiomas se utiliza un único signo de interrogación al final de la frase interrogativa: How old are you? (inglés; en español «¿Cuántos años tienes?»). Este fue el uso habitual también en español, hasta mucho después de que la segunda edición de la Ortografía de la Real Academia, en 1754, declarase preceptivo iniciar las preguntas con el signo de apertura de interrogación invertido (¿), y terminarlas con el signo de interrogación ya existente (?) («¿Cuántos años tienes?») al tiempo que se ordenaba lo mismo para los signos de exclamación (¡) y (!). La adopción fue lenta, y se encuentran libros, incluso del siglo XIX, que no utilizan tales signos de apertura. Finalmente se generalizó, seguramente debido a que la sintaxis del español no ayuda en muchos casos a deducir en qué momento se inicia la frase interrogativa, como pasa en otros idiomas.
Una variante que no llegó a generalizarse fue la de utilizar la apertura sólo cuando el enunciado fuera largo, o con riesgo de ambigüedad, pero no para las frases breves y claramente interrogativas, como «Quién vive?». La influencia del inglés está haciendo retornar este viejo criterio. Incluso es común que en las salas de chat o conversaciones en línea en español se use solamente el signo (?) para preguntar, ya que ahorra tiempo al momento de presionar las teclas. Esto podría no tener gran importancia debido a que se está utilizando en conversaciones informales.

Debe escribirse siempre uno para abrir (¡) y otro para cerrar (!), independientemente de la longitud de la frase, oración o fragmento que encierren. Se utilizan para señalar el carácter exclamativo de una oración. Se escriben para empezar y finalizar una oración exclamativa, exhortativa o imperativa. También van entre signos de exclamación las interjecciones:
  • — ¡Siéntate!
  • — ¡Qué linda eres!
  • — ¡Cuidado con el perro!

Los puntos suspensivos (…) son tres puntos sin espacios entre ellos, son un único signo de puntuación que se utiliza al final de una palabra, frase u oración en lugar del punto u otro signo. Se utilizan para dejar en duda, continuación o en suspenso una acción y son alineados horizontalmente al nivel de la línea base de escritura.

El guion (-), de menor longitud que la raya,4 tiene tres usos prinicpales. En primer lugar, se utiliza como signo para unir palabras.4 En segundo lugar, muestra la división de palabras a final de una línea4 y, en tercer lugar, se usa en obras como diccionarios para marcar la separación entre las sílabas que componen las palabras.4

La raya
La raya (—), que no debe confundirse con el guion bajo (_) —especialmente en contextos informáticos— ni con el guion (-) —el cual es más corto— ya que tienen usos y significados muy diferentes, se usa para introducir un inciso dentro de un período más extenso y para señalar en los diálogos la intervención de cada locutor y los comentarios e incisos del narrador. Se escriben dos, una para abrir y otra para cerrar, excepto cuando el diálogo no prosigue, que es recomendable suprimir la última y sustituirla por el obligatorio punto; además, se escriben separadas del resto de la frase con un espacio, y pegadas al propio inciso. En el caso de los incisos puede sustituir a la coma para mayor aislamiento de los mismos, y también a los paréntesis, pero para expresar uno menor.5
Usos de la raya:
  1. Para encerrar los elementos intercalados, en lugar de comas:
    • Las prendas del espíritu joven —el entusiasmo y la esperanza— corresponden, en las armonías de la historia y la naturaleza, al movimiento y a la luz.
    • Para lograr una buena imagen —que impacte— cuida tus modales.
    • No iré sino mañana —dijo el niño.
  2. En los diálogos de estilo directo, para separar el discurso de cada personaje:
—Luis, la primera impresión en una entrevista es definitiva.
—Lo sé y me estoy preparando.
—Te deseo mucho éxito.[1]

La lambda
La lambda, diple o diplé, símbolo formado por dos líneas que convergen en un ángulo a la derecha (>) o a la izquierda (<), se llama también antilambda, porque su figura se parece a la forma mayúscula de la letra griega lambda (Λ), dispuesta horizontalmente. 
«El nombre alternativo diple responde a la denominación latina tradicional de signo >, cuya forma inversa (<) fue denominada diple aviesa (‘torcida, inversa’) por san Isidoro. La diple comenzó a utilizarse en los márgenes de los manuscritos griegos y latinos para indicar que en la línea por ella señalada había un pasaje relevante o una palabra digna de glosa. Posteriormente, este signo fue adoptado en los manuscritos medievales para señalar las citas, en especial las bíblicas. La introducción del signo inverso (<), junto con la posterior duplicación de cada uno de ellos en los textos impresos, constituye el primer paso hacia el establecimiento de las actuales comillas (« »). 

Actividad sugerida: redacta diversos textos utilizando correctamente los signos de puntuación.

TALLER FORMATIVO 
SIGNOS DE PUNTUACIÓN

Ejercicio 1
a.       Con la puntuación de los textos escritos, se espera reproducir la entonación de la lengua oral. La puntuación es una parte importante de la ortografía de nuestro idioma. De ésta depende, en gran parte, la correcta expresión y comprensión del discurso escrito; lo organiza y evita falsas interpretaciones.

 No es lo mismo decir:   No llegó         (Esta expresión representa una negación)
Que decir:                     No, llegó        (Esta expresión es una afirmación) 

Recuerda que los signos de puntuación tienen un rol fundamental en la comunicación escrita.

Intenta leer el siguiente texto. Luego, coloca los signos de puntuación que se han omitido:

Rosa la tía era una campesina fuerte y entusiasta  Vivía en una casita blanca rodeada de flores gatos perros y gallinas Tenía por costumbre levantarse  a pesar de sus setenta años con la salida del sol  Según ella todo era maravilloso a esa hora  El aire fresco la rejuvenecía el rocío la transportaba a su infancia y el trinar de las avecillas la animaban a trabajar  Sin embargo ella sentía nostalgia  es decir se entristecía por el hijo ausente Ella perdió a su hijo la comunidad su alegría permanente                            

  1. Compara la puntuación que realizaste en el texto “La tía Rosa”, con el texto original y verifica tus aciertos.
Rosa, la tía, era una campesina fuerte y entusiasta.
Vivía en una casita blanca rodeada de flores, gatos, perros y gallinas.
Tenía por costumbre levantarse, a pesar de sus setenta años, con la salida del sol.
Según ella, todo era maravilloso a esa hora. El aire fresco la rejuvenecía, el rocío la transportaba a su infancia, y el trinar de las avecillas la animaba a trabajar.
Sin embargo, sentía nostalgia
Sentía nostalgia, es decir, se entristecía por el hijo ausente.
Ella perdió a su hijo; la comunidad, su alegría permanente.
  
Ejercicio 2
Cuéntase de un señor que, por ignorancia o malicia, dejó al morir el siguiente escrito, falto de todo signo de puntuación:

Dejo mis bienes a mi sobrino Juan no a mi hermano Luis tampoco jamás se pagará la cuenta al sastre nunca de ningún modo para los jesuitas todo lo dicho es mi deseo

Escribe el párrafo de tal forma que en la primera vez  le quede al sobrino Juan, en el segundo intento le quede a Luís, en el tercero al Sastre, el cuarto a los Jesuitas y en el último caso no le quede a ninguna persona.



[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Signo_de_puntuaci%C3%B3n